Venus retrógrado desde el 4 de marzo al 14 de abril de 2017 inclusive

El planeta Venus rige a los signos de Tauro (Venus Pandemos) y Libra (Venus Urania), con características bien definidas.  La primera asociada al hedonismo y la capacidad de disfrutar de los placeres materiales;  la segunda vinculada al sentido estético, artístico y despliegue de talento diplomático junto a su  "don de gentes".
Naturalmente el planeta Venus  se asocia a la capacidad de amar, la intensidad de los sentimientos, el altruísmo y el amor al prójimo,  la sensibilidad por el arte, la belleza y la armonía.  La Astrología antigua lo denominaba el "benéfico menor" y bien posicionado en una Carta Natal auguraba buena fortuna no sólo a nivel afectivo sino también en lo económico.

¿Qué sucede cuando atravesamos su período retrógrado que se extiende entre 40 y 43 días?

Como toda retrogradación lo simbolizado por el planeta, en este caso Venus,  comienza a resonar con la revisión, reconocimiento, reconsideración, de nuestros vínculos afectivos dentro de nuestro círculo íntimo y/o de nuestros contactos sociales (pareja, socios, nuestro lugar dentro de las instituciones), como así también lo referido al orden legal (abogados, mediadores, legistas). 

Venus retrograda en el mismo signo cada 8 años, a lo largo de los mismos hay 5 estaciones, 5 ciclos de 584 días de Venus, por ésto se lo asocia al símbolo quinario del pentáculo (estrella de 5 puntas).  En el esoterismo corresponde al elemento eter ó "pegamento cósmico", que transporta las ideas, pensamientos a la materialización .  Y aquí nos encontramos con una condición básica de Venus, la capacidad de dar forma e identidad a lo que valoramos, legitimando nuestras elecciones personales. 

De todos los ciclos retrógrados el de Venus es el más inconsciente, por lo cual es útil y  conveniente, durante esta retrogradación,  mirar 8 años atrás para encontrar respuestas a las situaciones que estamos viviendo hoy, ya que traen ecos del pasado. Es probable vivenciar cierto desequilibrio e inestabilidad mientras en lo profundo van sucediendo misteriosas transformaciones que nos serán más claras y conscientes a medida que transcurran los meses, cuando Venus haya retomado su movimiento directo.
Recordemos que Venus es la Diosa del Amor y la Guerra, esto abarca lo creativo y lo destructivo (la dualidad venusina, lo sagrado y lo profano, lo divino y lo temporal, las fuerzas de la vida y de la muerte).

Una vez concluído este período, habiendo ordenado a partir del caos... ¿Cuál será tu recorrido?

Marte, Venus y las Tres Gracias - J. L. David