Básicamente existe una ostensible diferencia entre violencia y agresividad.
La violencia es aprendida, cultural, intencional y está implícita la búsqueda de dañar al otro, sus efectos: dominio, control, manipulación. En tanto la agresividad es inherente al ser humano, no es intencional, es una conducta de supervivencia, una respuesta evidente y palpable para escapar de un peligro.
El primer acto agresivo de nuestra existencia es el nacimiento: si nos quedamos más tiempo del necesario en el vientre materno sobrevendrá la muerte; la supervivencia está presente en el trabajo de parto y el primer vagido, cuando iniciamos la vida respirando por nosotros mismos.
El primer acto agresivo de nuestra existencia es el nacimiento: si nos quedamos más tiempo del necesario en el vientre materno sobrevendrá la muerte; la supervivencia está presente en el trabajo de parto y el primer vagido, cuando iniciamos la vida respirando por nosotros mismos.
¿Qué tiene que ver la depresión con la violencia y/o la agresividad?
Para la OMS (Organización Mundial de la Salud) la depresión, es la epidemia del siglo XXI, afecta a 350 millones de personas en el mundo, estimando que hacia el año 2020 será la principal causa de discapacidad a nivel global.
Si buscamos el significado de depresión, del latín depressio, "opresión, encogimiento, abatimiento", es un trastorno del estado de ánimo transitorio o permanente que incapacita en menor o mayor grado la aptitud hacia el disfrute de las diversas áreas en las cuales se desarrolla la vida, con el acompañamiento de estados de ansiedad. Hasta aquí aparece la escueta descripción de una enfermedad emocional y como tal nos lleva hacia el concepto primordial: integración cuerpo-mente-espíritu-procesos energéticos, síntesis que aborda la Bioenergética a través del contacto con la respiración, el enraizamiento, la expresión de las emociones guardadas en las tensiones y contracturas musculares.
La ilusión indefectiblemente lleva a la desilusión, y ésta si no se encara desde una visión integral, se alojará en el cuerpo generando desarmonía, "enfermedad". La acumulación de pérdidas, frustraciones, expectativas y metas irreales son el caldo de cultivo de esta epidemia del siglo XXI llamada depresión. Si ésta persiste en el tiempo y no logramos reconocer la rabia, la impotencia, el desasosiego, el camino de la violencia hacia nosotros y/o los otros, estará abierto y potente para ejercer la destructividad en los vínculos y espacios que ocupamos. La auto-destrucción puede implicar el origen de una enfermedad de difícil resolución.
La Bioenergética como herramienta terapéutica nos conecta con la REALIDAD. Esta palabra en lo macro tiene tantos significados como personas existen, siendo común denominador para todos nuestra unidad cuerpo-mente-emociones-procesos energéticos-espíritu..."para cualquier persona, la realidad básica de su ser es su cuerpo. A través de él experimenta el mundo y a través de él le responde", (La depresión y el cuerpo * Alexander Lowen).
La ilusión indefectiblemente lleva a la desilusión, y ésta si no se encara desde una visión integral, se alojará en el cuerpo generando desarmonía, "enfermedad". La acumulación de pérdidas, frustraciones, expectativas y metas irreales son el caldo de cultivo de esta epidemia del siglo XXI llamada depresión. Si ésta persiste en el tiempo y no logramos reconocer la rabia, la impotencia, el desasosiego, el camino de la violencia hacia nosotros y/o los otros, estará abierto y potente para ejercer la destructividad en los vínculos y espacios que ocupamos. La auto-destrucción puede implicar el origen de una enfermedad de difícil resolución.
La Bioenergética como herramienta terapéutica nos conecta con la REALIDAD. Esta palabra en lo macro tiene tantos significados como personas existen, siendo común denominador para todos nuestra unidad cuerpo-mente-emociones-procesos energéticos-espíritu..."para cualquier persona, la realidad básica de su ser es su cuerpo. A través de él experimenta el mundo y a través de él le responde", (La depresión y el cuerpo * Alexander Lowen).
En su obra "La traición al cuerpo" les comparto un pasaje muy profundo e interesante: "Es el cuerpo el que se funde en el amor, se hiela ante el miedo, tiembla de rabia y reacciona ante el calor y el contacto. Divorciados del cuerpo, estas palabras son imágenes poéticas; experimentadas en el cuerpo cobran una REALIDAD que da significado a la existencia".


